Publicado el lunes 07 de abril del 2025

¿Qué son las contribuciones nacionales (NDC)?

Las Contribuciones Nacionales (NDC) o Nationally Determined Contributions en inglés, son los compromisos que cada país asume para reducir sus emisiones de carbono en virtud del Acuerdo de París. Las NDC son la herramienta fundamental que materializa el compromiso global con la acción climática, permitiendo que cada Estado establezca su hoja de ruta según su contexto nacional.

Implicaciones de las NDC

Cada contribución nacional debe incluir información clave que detalle:

  • Objetivos climáticos: Basados en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero por sectores y ámbitos.
  • Estrategias y políticas públicas: Planes gubernamentales destinados a alcanzar estos objetivos climáticos.
  • Financiación climática: Identificación de necesidades financieras, especialmente crucial para los países en desarrollo.

Más que compromisos climáticos nacionales técnicos, las NDC son instrumentos clave para impulsar una transición justa, movilizar recursos financieros, fortalecer la resiliencia climática y facilitar una amplia participación en las mejoras climáticas.

Importancia de las contribuciones nacionales en 2025

A menos de un año de la COP30, las nuevas NDC con metas para 2035 marcarán un punto de inflexión. El balance global de la acción mundial (Global Stocktake) realizado tras la COP28 ha revelado que los compromisos actuales no son suficientes para mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5°C. Si continuamos con las políticas actuales, podríamos enfrentar un aumento de temperatura de hasta 3°C. Incluso si se cumplen todas las promesas, solo podríamos reducir esa trayectoria a 2,5 °C.

El siguiente gráfico muestra la evolución de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en diversos escenarios, así como la desviación respecto a las trayectorias requeridas para lograr el objetivo establecido en el Acuerdo de París.

NDCgap.png

Fuente: United Nations Environment Programme (2024). Emissions Gap Report 2024: No more hot air … please! With a massive gap between rhetoric and reality, countries draft new climate commitments. Nairobi. https://doi.org/10.59117/20.500. 11822/46404.

Este escenario pone de manifiesto la necesidad de ajustar nuestras metas: es fundamental presentar NDC más ambiciosas y, especialmente, poner en práctica las ya existentes a través de políticas efectivas y la asignación de recursos adecuados.

Obstáculos en la implementación de las NDC

El principal reto es la brecha entre los compromisos y la acción real. Algúnos de los obstáculos son:

  1. Financiación climática insuficiente: Se estima que los países en desarrollo necesitan entre 5 y 7 billones de dólares hasta 2030 para cumplir sus NDC.
  2. Falta de Gobernanza: La ausencia de marcos de gobernanza robustos dificulta la implementación.
  3. Integración de políticas: Dificultades para integrar los compromisos climáticos en las políticas económicas y sociales nacionales.
  4. Participación límitada: Escasa involucración de actores subnacionales y sectores clave, como la educación y la salud.

Compromiso NDC

NDC en la Unión Europea y España

En la Unión Europea, el proceso para definir su NDC 2035 está en marcha. Algunos países apuestan por una reducción de emisiones del 72,5 % para 2035, mientras que otros buscan una meta menos ambiciosa. La decisión final requerirá unanimidad, lo que ha ralentizado el proceso. La Comisión Europea busca alinear esta nueva contribución con el objetivo de reducción del 90 % para 2040.

En España, los esfuerzos se traducen a nivel nacional através de su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La versión actualizada para 2023-2030 refleja avances significativos, como una mayor ambición, una mejor integración de género y un enfoque coherente con el contexto post-COVID. Sin embargo, aún necesita fortalecer la dimensión social, ambiental y de gobernanza, además de establecer una estrategia clara para implementar las medidas propuestas.

NDC en América Latina

América Latina ha comenzado a movilizarse en la elaboración de sus NDC 3.0, con variaciones en ritmo y ambición entre países. A continuación, algunos casos destacados:

  • Brasil: Presenta una NDC 2035 con un ambicioso objetivo de reducción del 59–67 % de emisiones respecto a 2005. Esta estrategia incluye medidas claves, como la reducción de la deforestación y la implementación de mecanismos de gobernanza. Sin embargo, permite altos niveles de deforestación hasta 2035 y no aborda con claridad la expansión de combustibles fósiles. Además, introduce un novedoso mecanismo de comercio de emisiones y menciona la importancia de la acción multilateral, aunque su nivel de ambición sigue siendo considerado insuficiente para enfrentar la crisis climática.
  • Ecuador: Tiene una meta de reducción de por al menos un 7 % respecto a 2010, integrando compromisos en sectores agrícola y forestal, con foco en REDD+. Sin embargo, carece de una estrategia clara para salir del petróleo, debilitando su coherencia climática.

Expectativas Clave de la COP30 en Belém

La COP30, que tendrá lugar en Belém (Brasil), será fundamental para abordar la brecha existente en la implementación actual. Se prevé que:

  • La presentación oficial de las NDC por todos los países antes de septiembre de 2025.
  • Se establezca un nuevo marco de financiación que viabilice la acción climática de los países más vulnerables.
  • Se fortalezcan los espacios de discusión sobre implementación, seguimiento y rendición de cuentas.
  • Se haga un llamado a los principales emisores —especialmente miembros del G20— para que asuman un liderazgo efectivo y cumplan con sus compromisos climáticos.

En conclusión, las NDC son la base sobre la cual construiremos un futuro sostenible. La acción climática efectiva requiere de un compromiso genuino, una financiación adecuada y una implementación robusta.