Desde la Amazonía hasta las salas de negociación
Posponer la acción climática nos hace perder a todos.
Comienza la semana con el segmento de alto nivel en el plenario, High-level segment de la COP30, con frases motivadoras que tienen como objetivo lanzar un mensaje político para promover la capacidad de alcanzar acuerdos en la cumbre. "Dejemos las estretagias diplomáticas dilatorias, no tenemos tiempo", ha comentado Simon Stiell, Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Y se ha apelado al "espirítu de París" para recuperar el impulso de esa cumbre.
Y, con la inspiración de las comunidades amazónicas "los guardianes del bosque", se apela al mutirão para acelerar el proceso "centrándonos en los picos, los retrocesos frustran": El desarrollo de las energías renovables, la innovación climática global que debe conectarse en una única agenda intersectorial, la justicia social y la acción climática y la financiación, reconociendo que los fondos existen y que solo se requiere una redistribución de prioridades. "Ha llegado la hora de actuar", la frase con la que finaliza la inuaguración del segmento.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de España, facilitadora del diálogo para impulsar una mayor ambición en la COP30, ha inaugurado el turno de intervenciones reforzando la necesidad de un multilateralismo clave para alcanzar objetivos ambiciosos. Ha reconocido los avances en la implementación, por ejemplo de las energías renovables. Pero también ha destacado que queda camino por recorrer, en un contexto de cambio climático acelerado que España también sufre de manera dolorosa.
Entre los obstaculos ha destacado los ataques del negacionismo climáitco y ha subrayado la importancia de actuar con criterios de ciencia para combatirlos. Ha subrayado la importancia de actuar sin dejar a nadie atrás, integrando en el proceso las cuestiones de género, para cerrar las brechas de ambición con medidas concretas de implementación de mitigación y adaptación.
Ha finalizado apelando a la necesidad de mantener vivo el 1,5 ºC, trabajando juntos en esteo objetivo, para lo que pueden contar con España.
En proceso de negociación, por tanto, sigue su curso. Como se indicó en el plenario de evaluación del sábado, la Presidencia de la COP30 ha publicado la nota resumen con las consultas realizadas sobre los cuatro temas claves (artículo 9.1 del Acuerdo de París, medidas unilaterales de mercado, la brecha de ambición con el 1,5 ºC y el seguimiento de la implementación de los NDC). Cabe la posibilidad de que finalice este proceso con una decisión mutirão, presentando un texto el miércoles elaborado a partir de la información recopilada hasta entonces. Por otra parte, se está trabajando en paralelo en otra decisión con el resto de temas que se están tratando en la cumbre de manera consensuada con las Partes que, en principio, saldrá el viernes.Todo indica que esta segunsa se puede convertir en una cover decision para la COP30 (ver última carta de la Presidencia de la COP30).
Una decisión sorprendente del plenario del sábado pasado ha sido que la base científica de las decisiones en el ámbito de la acción climática está siendo rebajada. El IPCC, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, solo va a "ser tenido en cuenta" en las conversaciones técnicas del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA) de la CMNUCC. Varios países expresaron su sorpresa. "Esta es la COP de la verdad y cualquier intento de cuestionar la importancia de la mejor ciencia disponible, según la evaluación del IPCC, es un ataque a la información esencial que todos necesitamos para protegernos a nosotros mismos y a este planeta", expresó la UE.
Mutirão es una palabra que se repite mucho en la COP30. De origen indígena, significa "esfuerzo colectivo" y, en la cumbre anunciada como la COP de la Amazonía, es un eje fundamental del proceso. La cumbre "amazónica" lo tenía que ser, no solo por celebrarse a las puertas del mayor bosque tropical del planeta, sino porque se había anunciado que sería la edición en la que las comunidades locales e indígenas ocuparían el lugar que históricamente se les había negado.
Fuente: Delta del Amazonas, Belém. Equipo AmbiciónCOP.
Pero, desde el comienzo de la cumbre, la promesa no se ha visto reflejada en la realidad del proceso generando un proceso de frustración por parte de muchas personas llegadas a Belém desde sus comunidades. Durante los primeros días, se hizo evidente el choque entre una participación cuidadosamente regulada, filtrada a través de acreditaciones y perímetros de seguridad, y la demanda de las comunidades indígenas de ser escuchadas, con urgencia y con garantías. Marcha con intento de "asalto", cierre de la puerta de la COP30 y, hoy, una nueva marcha por Belém que ha generado una muestra de fuerza en la entrada de la cumbre, que incomoda a muchos participantes.
Fuente: Entrada a la zona azul de la COP30. Equipo AmbiciónCOP.
El International Indigenous Peoples Forum on Climate Change (IIPFCC) publicó un comunicado mostrando su solidaridad con las manifestaciones locales en Belém. Condena la violencia sufrida por representantes indígenas que intentaban acceder al recinto de la COP, denuncia la retirada arbitraria de acreditaciones y expresa preocupación por la creciente militarización del espacio oficial. El IIPFCC recuerda que las comunidades de la región habían recibido garantías de acceso pero, sin embargo, la experiencia ha sido la contraria. Exclusiones, restricciones y narrativas mediáticas que las presentan como “alteradoras del orden” en vez de defensoras de sus territorios y de la biodiversidad que sostiene al planeta. También publicó además su posición sobre el posible mecanismo de transición justa, alertando de que las rutas de descarbonización actuales, expansión fósil, extracción de minerales críticos, megaproyectos renovables, biocombustibles o mercados de carbono, están reproduciendo lógicas de despojo y “colonialismo verde”. Reclaman un mecanismo global basado en derechos, financiamiento específico y zonas de exclusión para pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial.
Ayer, en el cierre de la Cúpula dos Povos, la cumbre paralela que se desarrolla junto a las negociaciones oficiales, hizo oficial una extensa declaración. Con la presencia de la ministra de medio ambiente de Brasil, Marina Silva, y el Presidente de la COP30 exigieron garantías reales de participación, protección frente a las violencias que sufren en sus territorios y una transición justa que no reproduzca el extractivismo bajo nuevas formas “verdes”. En conjunto, la declaración sitúa el corazón de la acción climática en los territorios y afirma que no habrá justicia climática sin derechos colectivos, tierra y vida digna para los pueblos que protegen los ecosistemas esenciales del planeta (ver enlace).
Fuente: Plenario de la Cúpula dos Povos, Belém. Equipo AmbiciónCOP.
Hablar de comunidades locales no se limita a reivindicar espacios de participación. Implica abordar cuestiones entrelazadas sobre biodiversidad, uso de los suelos, combustibles fósiles y extracción de minerales críticos necesarios para la transición energética, que genera nuevas presiones sobre territorios indígenas. En este contexto, Brasil ha presentado en la COP30 para presentar oficialmente el Tropical Forest Forever Facility (TFFF) y su fondo de inversión asociado (TFIF), con un objetivo inicial finaciero de 25.000 millones de dólares.
El TFFF propone dar valor económico al bosque primario, combinando pagos por resultados y una cartera de inversiones que excluye las actividades de extracción de combustibles fósiles y actividades vinculadas a la deforestación. El diseño del mecanismo incluye la participación de las comunidades locales y promete destinar al menos el 20% de los ingresos forestales a su desarrollo. Sin embargo, algunas organizaciones han expresado dudas sobre si este fondo realmente superará las limitaciones de mecanismos previos, cuyos recursos raramente llegaron a quienes viven y protegen el bosque. Cuenta con el respaldo de 53 países, incluidos 34 países con bosques tropicales.
Fuente: Closing Window of Opportunity: Mapping Threats to Important Areas for Conservation in the Pantropics. Ver enlace.
Brasil también ha lanzado junto a socios globales el Desafío de la Bioeconomía para ampliar la inversión sostenible en la naturaleza rompiendo las barreras que actualmente limitan la inversión a gran escala.Partiendo de la Iniciativa de Bioeconomía del G20, se operativiza en cinco áreas prioritarias: bosques, agricultura regenerativa y restauración, sociobioeconomía, financiación de la innovación y bioindustrialización. El desafío propone para 2028 convertir la visión de una bioeconomía resiliente e inclusiva en acciones coordinadas, respaldadas por marcos políticos coherentes, resultados medibles y mecanismos financieros innovadores que transformen la ambición en resultados reales para la economía. Cuenta con el apoyo de cuatro grupos de trabajo especializados liderados por la FAO, el Grupo BID, la UNCTAD y el WRI.
Destaca también el anuncio realizado hace unos días por Colombia, que declaró en la COP30 la Amazonía como zona libre de gran minería e hidrocarburos, lo que supone proteger el 7% del toda la Amazonía suramericana. Tras esta decisión, más de 70 organizaciones han solicitado a través de una carta abierta que otros países realicen declaración en este sentido y protejan las tierras indígenas. En la misma línea, la Coalition for Rainforest Nations insiste en que Belém debe dejar como resultado un hoja de ruta hacia la deforestación cero en 2030, algo que sigue sin cerrarse, al igual que el esperado acuerdo sobre la transición hacia la eliminación de los combustibles fósiles. En las negociaciones del Artículo 6.4 del Acuerdo de París, relativo al mercado global de carbono, la coalición pidió no cargar el peso sobre los bosques, recordando que ya existe un mecanismo robusto para tratar estas emisiones, y reclamó un enfoque más amplio, centrado en los grandes sectores emisores.
Fuente: Protesta de comunidades indígenas en la entrada de la COP30. Equipo AmbiciónCOP.
Hoy también se ha lanzado la Coalición para Ampliar J-REDD+ con el objetivo de canalizar financiación hacia la protección forestal a gran escala. En lugar de financiar proyectos individuales, este enfoque remunera a estados, provincias o países enteros por reducciones cuantificables de la deforestación, creando así incentivos estables y a largo plazo para la conservación de los bosques. La Coalición incluye países con bosques tropicales (Costa Rica, Etiopía, Ghana, Guyana, Kenia), naciones donantes (Noruega, Singapur, Reino Unido), grupos indígenas (Grupo Indígena Perú), organizaciones del mercado de carbono (ART, Emergent, South Pole, Verra) y otras organizaciones de la sociedad civil.
¡Comparte este contenido y contribuye a la lucha frente a la emergencia climática!









