Publicado el sábado 06 de diciembre del 2025

La experiencia de Hostelería #PorElClima facilita la puesta en marcha del proyecto demostrativo.

Durante 2025, se ha desarrollado el proyecto “Fortaleciendo el conocimiento para un Turismo Sostenible con huella de carbono baja, Tarija-Bolivia” que, por primera vez en el territorio, ha medido de forma sistemática la huella de carbono del sector turístico en el departamento de Tarija, sentando las bases para una transición hacia un modelo más limpio y eficiente. En concreto, se han promovido medidas concretas de mitigación y adaptación climática en un circuito turístico integrado, capacitando a profesionales del sector con competencias y conocimientos clave para reducir el impacto ambiental de la actividad turísticas, también de los emprendimientos de base social y comunitaria.

El proyecto ha contado con la participación de la organización boliviana PROMETA, una ONG boliviana fundada en 1990 comprometida con contribuir a un manejo adecuado del entorno natural asociado a la mejora del nivel de vida de las comunidades campesinas y pueblos indígenas. Con este enfoque se ha contribuido en la creación de unidades de conservación que abarcan más de 1,8 millones de hectáreas en seis de las siete ecorregiones de Bolivia. Las actividades han contado con el apoyo financiero de la Diputación Provincial de Zaragoza (aprobado en su convocatoria de cofinanciación de proyectos de cooperación para el desarrollo de 2024). ECODES ha aportado su conocimiento sobre la gestión turística y los procesos de desacarbonización, poniendo a disposición de la iniciativa las enseñanzas recopiladas por Hostelería #PorElClima.

Se ha evaluado la huella de carbono del sector turístico del departamento de Tarija mediante la aplicación de la metodología del GHG Protocol en una muestra representativa de establecimientos turísticos, entre ellos bodegas, hoteles, restaurantes, museos y operadores de turismo. La evaluación ha permitdo cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero, identificar sus principales fuentes y proponer medidas de reducción y gestión sostenible que puedan replicarse en otros destinos turísticos del país. La muetra se ha definido trabajando en 25 establecimientos turísticos (bodegas, hoteles, restaurantes, museos y operadores turísticos) que han permitido definir las necesidades, los impactos, las herramientas de cálculo y las medidas correctoras para avanzar en la descarbonización de la oferta turística de Tarija. De esta manera, se ha desarrollado una herramienta para el cálculo de la huella de carbono del sector turístico y formando a más de 500 personas en su uso para la medición y la gestión de emisiones, incluyendo empresarios, técnicos y estudiantes de disciplinas técnicas.

El turismo en Tarija, especialmente en el Valle Central y la Ruta del Vino y Singani de Altura, se ha consolidado como un motor económico que genera empleo y dinamiza la economía local. Sin embargo, este crecimiento también ha generado nuevos desafíos ambientales, reflejados en el uso intensivo de energía y combustibles fósiles, así como en la limitada gestión de los impactos ambientales derivados de la actividad turística. Se identificó la ausencia de información cuantitativa sobre las emisiones del sector, la falta de capacidades técnicas para medir y reducir la huella de carbono, y la carencia de políticas integrales que promuevan un turismo verdaderamente sostenible.

El análisis en los establecimientos turísticos ha permitido identificar una línea base de emisiones de 3.260 toneladas de CO₂ durante el año 2024 en relación a los establecimientos participantes en el proyecto. Considerando que los establecimientos turísticos evaluados representan aproximadamente el 20% del total, se proyecta que la actividad turística en su conjunto podría generar entre 16.000 y 20.000 toneladas de CO₂ al año. Esta estimación se sustenta en la extrapolación de los resultados obtenidos en los establecimientos analizados, los cuales reflejan patrones de consumo energético, transporte y gestión de residuos similares al resto del sector. El valor estimado permite dimensionar la contribución potencial del turismo a las emisiones locales y refuerza la necesidad de implementar estrategias de mitigación y eficiencia ambiental en el destino. El presente contexto representa una oportunidad estratégica para establecer políticas locales de mitigación y control de la huella de carbono del turismo, considerando que la actividad turística se encuentra en una fase de crecimiento sostenido, y que, en ausencia de medidas de gestión, las emisiones asociadas podrían incrementarse de manera proporcional o superior al aumento del flujo de visitantes en los próximos años.

Las bodegas son responsables del 63% de las emisiones del sector turístico y, entre estas, las de gran escala concentran el 90% de esas emisiones, principalmente por el uso de gas natural, gases refrigerantes y consumo eléctrico. Los hoteles y restaurantes también generan emisiones significativas, especialmente por el uso de gas y el consumo de electricidad. En el caso de los museos y operadores turísticos, su huella de carbono es sensiblemente inferior pero destaca su capacidad para cumplir con papel fundamental en la educación y sensibilización de los usuarios.

También se han elaborado planes piloto de descarbonización por tipo de establecimiento, con diversas medidas de reducción de emisiones. La implementación de medidas de eficiencia energética, optimización del uso de recursos y prácticas de gestión ambiental responsable podría permitir una reducción estimada de enre el 15% y el 25% de la huella de carbono en el corto plazo, dependiendo del nivel de adopción tecnológica y de la participación de los diferentes subsectores turísticos: 

  • Reemplazo de equipos obsoletos por tecnología eficiente, fundamentalmente de aparatos de aire acondicionado, consumo de agua, sistemas de alumbrado y electrodomésticos de cocina y sala (restaurantes).
  • Instalación de energías renovables, especialmente solar térmica y fotovoltaica.
  • Gestión segregada de residuos, incluyendo la materia orgánica.
  • Medidas de formación y educación ambiental en todos los niveles de los establecimientos turísticos.
  • Fomento de la certificación ambiental voluntaria y creación de incentivos financieros para negocios comprometidos con la sostenibilidad.

 huella carbono

El proyecto ha permitido identificar una serie de barreras para acelerar la descarbonización del sector turístico en Tarija:

  • La ausencia de registros sistemáticos sobre consumos energéticos, consumos y volúmenes de actividad dificulta la realización de estimaciones más exactas y comparables entre establecimientos, afectando la solidez de los inventarios de emisiones.
  • No existen aún marcos regulatorios, fiscales o de certificación que promuevan de manera efectiva la medición y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector turístico.
  • Se observa una carencia de profesionales y equipos técnicos con formación específica en gestión climática aplicada al turismo; sin embargo, esta brecha comienza a reducirse gracias a los procesos de capacitación desarrollados.
  • La limitada conciencia ambiental de los turistas restringe la demanda por servicios sostenibles, reduciendo el incentivo económico para que las empresas adopten prácticas de menor impacto ambiental.
  • Antes de este proceso, existía una fragmentación entre actores públicos, privados y académicos, lo que dificultaba la consolidación de una gobernanza climática sectorial.

La iniciativa ha evidenciado que Tarija posee las capacidades técnicas, el compromiso empresarial y el respaldo institucional necesarios para avanzar de manera sostenida hacia la construcción de un modelo de turismo bajo en carbono. La experiencia ha permitido instalar una base técnica y humana sólida, capaz de dar continuidad al proceso de medición, reducción y gestión de emisiones, fortaleciendo a la vez la gobernanza climática del sector. Asimismo, el proceso sienta las bases para la consolidación de una marca “Tarija Sostenible”, que integre la hospitalidad y autenticidad local con una gestión ambiental responsable, posicionando al departamento como un referente nacional en turismo climático y territorialmente resiliente.

Documento de conclusiones: ver enlace.