El mundo avanza hacia el cero neto, pero a un ritmo insuficiente
El nuevo Net Zero Stocktake 2025 confirma que la cobertura de objetivos de neutralidad climática es amplia, pero la credibilidad y la ejecución siguen muy por detrás de lo necesario.
La neutralidad climática se ha convertido en un objetivo clave para gobiernos, empresas y ciudades de todo el mundo. Sin embargo, prometer alcanzar el cero neto no garantiza que se tomen las medidas necesarias para reducir emisiones a la velocidad que exige la ciencia. El informe Net Zero Stocktake 2025, uno de los análisis más completos sobre el progreso hacia la descarbonización global, revela que aunque la cobertura de compromisos es amplia, la credibilidad y la implementación efectiva siguen siendo insuficientes para mantener el aumento de temperatura por debajo de 1,5 °C.
Un balance global de los compromisos climáticos
El informe Net Zero Stocktake 2025 analiza el estado de los compromisos de neutralidad climática de gobiernos, regiones, ciudades y empresas. Su diagnóstico muestra avances significativos en la adopción de metas, pero también carencias notables en credibilidad, transparencia y aplicación efectiva.
- Cobertura global: el 91 % del PIB mundial y el 88 % de las emisiones globales están ahora cubiertos por algún tipo de objetivo de cero emisiones netas.
- Gobiernos nacionales: 143 países han anunciado metas de neutralidad climática, pero solo el 8 % las ha convertido en leyes con carácter vinculante. La mayoría de los compromisos son declarativos y carecen de respaldo legal.
- Regiones y ciudades: más de 1.100 ciudades y 300 regiones han presentado compromisos climáticos, aunque una proporción limitada cuenta con hojas de ruta detalladas, indicadores de progreso y mecanismos de seguimiento.
- Sector privado: el número de empresas con objetivos de cero neto crece cada año, con avances visibles en energía, transporte y finanzas. Sin embargo, menos del 30 % publica planes de transición claros con objetivos intermedios y verificación independiente.
El informe evalúa la credibilidad de los compromisos según criterios como objetivos intermedios alineados con la ciencia, planes sectoriales específicos y transparencia en el reporte. Solo una fracción limitada cumple estas condiciones de forma completa.
Brecha entre promesas y acción efectiva
El análisis pone de relieve que la proliferación de objetivos no se traduce necesariamente en políticas o inversiones coherentes con la trayectoria de 1,5 °C.
- Solo el 13 % de los compromisos nacionales incluye sistemas formales de seguimiento y rendición de cuentas.
- Menos del 40 % de las empresas con metas climáticas publica informes anuales auditados que detallen su avance real hacia la neutralidad.
- Persisten inversiones significativas en combustibles fósiles y nuevas infraestructuras que comprometen los escenarios de descarbonización profunda.
Según el informe, para mantener la meta de 1,5 °C las emisiones globales deben descender un 43 % antes de 2030 respecto a los niveles de 2019. Con las políticas actuales y los compromisos realmente implementados, el descenso previsto apenas alcanza entre un 5 % y un 10 %. Esta desviación es crítica y refleja un desfase entre la ambición declarada y las acciones implementadas.
Dinámicas regionales y sectoriales
- El progreso no es homogéneo y muestra diferencias marcadas entre regiones y sectores:
- Europa mantiene el liderazgo en legislación climática y mecanismos regulatorios, pero el ritmo de reducción de emisiones sigue siendo insuficiente para la senda de 1,5 °C.
- China y Estados Unidos concentran compromisos de gran impacto, aunque enfrentan obstáculos políticos y económicos que ralentizan su aplicación.
- En sectores difíciles de descarbonizar —como el acero, el cemento o la aviación— aumentan los planes de cero neto y la investigación en tecnologías de captura de carbono, combustibles sostenibles y electrificación, pero estos proyectos aún no alcanzan una escala industrial suficiente.
- Las instituciones financieras comienzan a incorporar criterios climáticos, aunque el avance es desigual y persisten inversiones incompatibles con la transición energética.
Factores que impulsan el cambio
El informe identifica elementos que podrían acelerar la credibilidad y la implementación de los objetivos climáticos:
- Creciente presión regulatoria para definir estándares claros y exigir transparencia.
- Desarrollo de marcos internacionales que establecen cómo deben formularse, medirse y verificarse los compromisos de cero neto.
- Aumento de la vigilancia pública y de los mercados, que sanciona el greenwashing y premia a los actores con planes verificables.
- Progresos tecnológicos en energías renovables, almacenamiento y electrificación que abaratan y facilitan la transición en múltiples sectores.
¡Comparte este contenido y contribuye a la lucha frente a la emergencia climática!
