Publicado el martes 15 de julio del 2025

No es una amenaza futura: la crisis climática ya se cobra vidas cada año. 

Por tercera vez desde que fue instituido en 2023 por la presidenta de la Comisión Europea tras los incendios forestales que arrasaron Grecia, este 15 de julio la Unión Europea conmemora el Día por las Víctimas de la Crisis Climática Global. 

Como cada año, la ceremonia contará con homenajes y un minuto de silencio, en el que ciudadanía, representantes de la sociedad civil y responsables institucionales —como Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea— se reunirán para rendir homenaje a quienes han perdido la vida o han visto sus vidas devastadas por los impactos del cambio climático. Pero más allá del homenaje, la jornada busca generar conciencia colectiva sobre los riesgos crecientes del cambio climático y sobre las medidas necesarias en todos los niveles para prevenir y estar mejor preparados ante sus impactos.

Si aún quedaban dudas, este día subraya con claridad que el impacto ya está aquí. Las temperaturas más cálidas son la principal causa del aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos como ciclones tropicales, inundaciones o sequías. Solo en 2024, estos eventos provocaron el mayor número de nuevos desplazamientos en los últimos 16 años, según la agencia meteorológica de las Naciones Unidas.

En 2024, se registraron 605 fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo. Como resultado:

  • 1.700 personas murieron
  • 824.500 fueron desplazadas
  • 1,1 millones resultaron heridas

Detrás de cada cifra hay una historia, una familia, una comunidad. Este día recuerda que la crisis climática no es solo un desafío ambiental o económico: es una crisis profundamente humana.

Sin embargo, a pesar de la evidencia, las causas siguen activas: se continúa quemando combustibles fósiles, las emisiones siguen aumentando y los compromisos climáticos no se cumplen. La transición es inevitable, pero sigue pendiente una pregunta esencial: ¿cómo lograr que sea justa, especialmente para los países más vulnerables y las poblaciones que menos han contribuido al problema?

Recordar a las víctimas no basta. Aunque hay avances, necesitamos más rapidez y más involucramiento por parte de todos los actores y todos los sectores. El Día por las Víctimas de la Crisis Climática Global debe servir como motor para acelerar la acción climática justa y solidaria: desde la reducción urgente de emisiones hasta la adaptación con financiación adecuada para los países más vulnerables.