Del 16 al 22 de septiembre celebramos la Semana Europea de la Movilidad con el objetivo de concienciar y dar el salto a una movilidad sostenible. La movilidad es una herramienta que surge para dotar de una mayor cohesión social y territorial siempre y cuando sea el transporte seguro, sostenible, accesible, inclusivo y digitalizado, a un coste razonable para todas las personas y el conjunto de la sociedad.

Una movilidad sostenible tiene como instrumento esencial la coordinación, la colaboración y la eficacia de las políticas públicas de movilidad de las diferentes administraciones públicas y organizaciones (en cuanto a sistema logístico propio), dando como resultado beneficios económicos, sociales y ambientales.

La coordinación de los servicios de transporte y movilidad tiene como base el impulso y la coordinación de las actuaciones de integración e interoperabilidad de diferentes actores y soluciones tecnológicas, siempre bajo el prisma del medioambiente. Las ciudades se van adaptando a la demanda de los ciudadanos y a su vez, alineando sus necesidades a los requerimientos de un entorno sano y limpio.

En la actualidad existen una gran variedad de tendencias de movilidad innovadoras. Entre ellas encontramos la movilidad compartida y varias opciones de movilidad asequibles y sostenibles para las personas (alquiler de motos eléctricas, patinetes…) Estas pueden ayudar a alcanzar los objetivos de sostenibilidad global. Además, la movilidad sostenible tiene como uno de sus componentes, las tecnologías digitales. La gestión inteligente del tráfico y movilidad automatizada permiten un transporte mucho más eficiente y, por tanto, la reducción de las emisiones.

Por lo tanto, dentro del sistema de medios de movilidad en el ámbito urbano:

Las administraciones públicas deberán velar por incentivar y promover los medios y modos de movilidad más sostenibles y saludables en los entornos urbanos y metropolitanos, primando la movilidad activa (movilidad a pie y en bicicleta), que contemplen medidas para facilitar la movilidad personal en situaciones de diversidad funcional, el transporte público colectivo y los transportes de alta ocupación. Recordemos que en la pirámide de la movilidad seguridad tienen prioridad los peatones.  

El peatón debe ser la prioridad en la movilidad

Por otro lado, e igualmente importante para la mejora de la competitividad de la movilidad en los entornos urbanos, es el transporte de mercancías y sistema de logística. El sector transporte representa el 25% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en España y por modos de transporte, la carretera representa casi el 95% de las emisiones. Por esa razón, se considera inevitable la implantación de las medidas adecuadas para que aumente su eficacia y competitividad y se reduzca el desequilibrio en las relaciones comerciales entre los diferentes operadores de la cadena de valor. Aunque es complejo medir actualmente la huella de carbono de las operaciones logísticas, es algo necesario. Se trata de una apuesta en la que se deberá esforzar el sector para hacer realidad su compromiso con el medio ambiente.

Medir para mejorar, el transporte y movilidad necesitan avanzar hacia procesos más sostenibles, si queremos asentar una transición justa y limpia.

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