Publicado el viernes 15 de noviembre del 2024

Para tener alguna posibilidad de controlar el calentamiento global, las emisiones de metano deben disminuir, y hacerlo rápidamente.

La industria del gas y el petróleo actuó sólo en el 1% de las alertas de fugas de metano en el último año. Concretamente, el Sistema de Alerta y Respuesta al Metano emitió 1.200 notificaciones sobre emisiones importantes, y solo se respondió a 15 de ellas.

El Observatorio Internacional de Emisiones de Metano (IMEO) del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha puesto en marcha el sistema de alertas. No obstante, la baja respuesta pone en evidencia una falta de acción por parte de las compañías, a pesar de que 140 empresas de petróleo y gas se han comprometido a medir y reducir las emisiones de metano un 30% para 2030 adhiriéndose a Global Methane Pledge.

El metano es el segundo responsable del calentamiento global antropogénico después del dióxido de carbono (CO2) y es más de 80 veces más potente en el corto plazo. Las emisiones globales de metano deben caer entre un 40% y 45% para 2030 para poder limitar el calentamiento global a 1.5 °C.

Sin embargo, las concentraciones atmosféricas de metano están aumentado a un ritmo récord en los últimos cinco años. 

“Para tener alguna posibilidad de controlar el calentamiento global, las emisiones de metano deben disminuir, y hacerlo rápidamente”, ha afirmado la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, que ha considerado “inaceptable” el comportamiento actual. En rueda de prensa,  Andersen ha subrayado que existe la tecnología -vía satélite- para detectar las fugas, así como para realizar reparaciones que permiten detener fácilmente las fugas. “En algunos casos, literalmente hablamos de apretar tornillos”, ha indicado, lamentando la falta de voluntad. El informe de la organización muestra claramente las empresas que colaboran y las que no, como ha señado, sin querer citar los nombres. “Los gobiernos y las compañías de petróleo y gas deben dejar de hacer declaraciones vacías sobre este desafío cuando las soluciones están frente a ellos”, ha añadido.

Fuente: Bakú será la sede del nuevo Centro de Acción Climática y de Paz. Equipo AmbiciónCOP.

En 2024, el informe realizado por PNUMA ha verificado algunas acciones en la buena dirección en Estados Unidos, Azerbaiyán, Argelia y Nigeria. En este último país, una fuga que durante seis meses emitió el metano equivalente a la contamiación de 400.000 vehículos circulando durante un año, se pudo reparar en menos de dos semanas simplemente reemplazando un equipo defectuoso. 

Informe de PNUMA "An Eye on Methane 2024": enlace para consultar el documento.

El secretario de estado de economía y acción climática alemán, Stefan Wenzel, también ha subrado en el acto que hay que actuar para eliminar las emisiones de metano de esta industria en el camino hacia la reducción progresiva de los combustibles fósiles.

El Global Methane Pledge ha sumado 20 miembros en el último año, hasta los 140 miembros (el 42% de la producción de gas y petróleo global) y ha incorporado una "Certificación de Reporte Estándar Oro" a las empresas que reportan sus emisiones. Pero queda un largo camino por recorrer para cumplir con el objetivo comprometido, reducir al menos un 30% las emisiones globales de metano para 2030.

Además de las controversias destacadas por el informe del PNUMA es necesario realizar esfuerzos de reducción en otros sectores contaminantes más difusos, integrando este objetivo en los planes climáticos (NDC) de los países firmantes. Precisamente, hace unos días diversas organizaciones españolas alertaron sobre la ausencia de referencias al metano en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030, sin proponer objetivos de reducción o medidas específicas en el sector ganadero y el de residuos, principales actividades contaminantes en España, sin olvidar las fugas en el sector de los combustibles fósiles de países de los que España importa recursos energéticos (más información).