Los países más azotados por la sequía, encabezados por Senegal y España, han anunciado una alianza para ayudarse mutuamente con el fin de gestionar la escasez de agua compartiendo tecnología y experiencia. Los líderes de más de 25 países y 20 organizaciones han presentado la Alianza Internacional para la Resiliencia ante la Sequía, con el fin de acelerar la acción y ayudar a los países a mejorar su preparación frente a futuras sequías.
 
  
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Los presidentes Pedro Sánchez, de España, y Macky Sall, de Senegal, instaron a los líderes mundiales a configurar esta Alianza, como "una solución específica de las Naciones Unidas" a los impactos del cambio climático.
 
“Solamente seremos resilientes al cambio climático si nuestra tierra lo es" han declarado los presidentes Sánchez y Sall en un comunicado conjunto. Este anuncio ha tenido lugar en el marco de los compromisos voluntarios no oficiales de la COP27. España, como impulsor de la iniciativa, aporta un fondo inicial de 5 millones de euros para apoyar el trabajo de la Alianza y catalizar un proceso para la movilización de más recursos para este proyecto. 
 
La Alianza hace un llamamiento a los líderes para que conviertan la resiliencia ante la sequía en una prioridad en el desarrollo y la cooperación nacionales, incluyendo la consolidación del compromiso en su trabajo contra la sequía por parte de todos los actores, incluido el sector privado. Así, el presidente de Kenia, William Ruto, se ha comprometido en el marco de esta alianza a plantar 5.000 millones de árboles en los próximos 5 años, y 10 billones de árboles en 10 años. 
 
Entre sus objetivos, la alianza persigue fomentar el intercambio de iniciativas regionales innovadoras, la transferencia de tecnología y la movilización de recursos. 
 
La iniciativa también colaborará con otras plataformas, incluyendo la lanzada por el secretario general de las Naciones Unidas con el propósito de conseguir la cobertura universal de los sistemas de alerta temprana  e iniciativas regionales para aprovechar al máximo los beneficios del trabajo conjunto en materia de resiliencia ante la sequía.
 
En la declaración realizada, los líderes de todos los sectores se han comprometido a impulsar un cambio en la forma en la que el mundo afronta los crecientes riesgos de sequía, pasando de la respuesta de emergencia a la creación de resiliencia a largo plazo. Las recientes sequías en Australia, Europa, el oeste de Estados Unidos, Chile, el Cuerno de África y el sur de África, demuestran que todos los países y regiones pueden sufrir el impacto, que asciende a miles de millones de dólares cada año, además del incalculable sufrimiento humano. 
 
La Alianza hace un llamamiento a los líderes para que conviertan la resiliencia ante la sequía en una prioridad en el desarrollo y la cooperación nacionales, incluyendo la consolidación del compromiso en su trabajo contra la sequía por parte de todos los actores, también el sector privado.