La antesala de la COP27 ha concluido sin grandes metas en cuanto a planes de reducción de emisiones y sin avances en financiación

   

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El pasado 6 de junio se iniciaba en la ciudad de Bonn (Alemania) el encuentro intersesional de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. Una cita que se prolongó a lo largo de una semana y que debía servir a los responsables técnicos de las Partes para avanzar en los textos definitivos que deberán ser aprobados en la COP27, que tendrá lugar en Sharm al Sheikh (Egipto) en noviembre de este año.

Aunque se ha avanzado en algunos temas pendientes –como el artículo 6 o la adaptación, las pérdidas y los daños– en lo que a aspectos técnicos se refiere, ello no implica necesariamente avances en las decisiones políticas. De hecho, los países en desarrollo han lamentado que no se haya concretado ningún instrumento financiero para apoyarles a la hora de abordar los impactos que ya están sufriendo por el cambio climático y mejorar su capacidad para adaptar su economía a una intensificación de los mismos. Este es un tema espinoso que provoca tensiones en el ámbito de las relaciones internacionales, pero es necesario darle respuesta para llevar a cabo una acción ambiciosa bajo el prisma de justicia climática. En este sentido, en el webinar que desde ambiciónCOP celebraremos el próximo 28 de junio intentaremos arrojar algo de luz sobre esta cuestión.

Otro de los puntos que mayor debate ha generado ha sido la posición de China, que ha intentado ralentizar los programas de trabajo para revisar al alza objetivos climáticos, negándose incluso a que se le clasifique como un “gran emisor” dentro del proceso de Naciones Unidas.

En el lado positivo de la balanza, destaca la declaración conjunta entre los presidentes de Egipto y de la Comisión Europea -Abdel Fattah El Sisi y Ursula von der Leyen- para fomentar la cooperación en materia de transformación climática, energética e industrial.  La declaración hace hincapié en la necesidad de que los países aceleren el cumplimiento de sus objetivos nacionales para 2030 y el fomento de las renovables para apoyar la diversificación del mix energético.