¿Cómo ayudan los informes climáticos a construir confianza y acelerar la acción global?
El mundo enfrenta un contexto geopolítico complejo: tensiones entre potencias, el auge de la extrema derecha en múltiples regiones y una crisis climática que no da tregua. En medio de esta incertidumbre, la transparencia en la acción climática surge como una herramienta clave para generar confianza y garantizar que los compromisos establecidos en el Acuerdo de París no queden en meras promesas.
Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y los Informes Bienales de Transparencia (BTR) son instrumentos esenciales para evaluar el progreso de cada nación en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, la realidad es clara: pocos países han presentado sus NDC actualizadas y la rendición de cuentas sigue siendo un reto.
¿Qué son las NDC y los BTR?
Las NDC son planes nacionales donde cada país detalla sus metas y estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse al cambio climático. Bajo el Acuerdo de París, los países deben actualizar estos planes cada cinco años y estar alineados con el objetivo 1,5ºC. En esta ronda, se esperaba que las Partes presentaran sus nuevas NDC antes del 10 de febrero de 2025, fijando objetivo para 2035, con suficiente tiempo para su evaluación antes de la COP30.
Por su parte, los BTR son informes que deben ser presentados cada dos años, ofreciendo datos sobre emisiones, políticas de mitigación y adaptación, así como el apoyo financiero y tecnológico recibido o proporcionado. El primer BTR debía ser entregado antes del 31 de diciembre de 2024.
¿Cuántos países han cumplido hasta la fecha?
196 países han entregado su Primer Informe Bienal de Transparencia (BTR1), cumpliendo con la exigencia de rendición de cuentas ante la comunidad internacional. Mientras tanto, a pesar de la urgencia climática, solo 22 países han presentado sus nuevas NDC en 2024 y 2025, y aún falta la NDC de la Unión Europa como bloque que incluye a España.
¿Qué significa en España?
España tiene su nuevo plan de acción nacional de 2024 destaca los siguientes objetivos para 2030:
- Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 32% respecto a los niveles de 1990.
- Alcanzar un 48% de energías renovables en el consumo final de energía.
- Mejora de la eficiencia energética del 43% en términos de energía final.
- Lograr que el 81% de la electricidad provenga de fuentes renovables.
- Reducción de la dependencia energética exterior hasta el 50%.
Pero la NDC de la UE permitirá tener una visión precisa más allá de 2030. La actualización de la NDC de la UE implica para España una intensificación de sus esfuerzos en la lucha contra el cambio climático, con la necesidad de revisar y posiblemente aumentar sus compromisos nacionales, implementar nuevas políticas y aprovechar las oportunidades de financiación y desarrollo que ofrece el marco europeo.
¿Y ahora?
Aunque la fecha límite para la presentación de las NDC ha pasado, los países aún deben cumplir con esta obligación. Fijar objetivos climáticos ambiciosos para llegar al 1,5 ºC cuanto antes no es solo una cuestión de cumplimiento burocrático, sino un pilar para el futuro del planeta.
En tiempos de crisis, la transparencia y la ambición climática son la única salida. Necesitamos gobiernos comprometidos con planes claros, medibles y efectivos antes de la COP30 para tener una cumbre que responda a las necesidades de acción. La ventana de oportunidad para limitar el calentamiento global se cierra rápidamente, y solo a través de la acción decidida podremos evitar los peores escenarios del cambio climático.
¡Comparte este contenido y contribuye a la lucha frente a la emergencia climática!