El multilateralismo para alcanzar acuerdos
Compartimos algunas sensaciones sobre la primera semana de la COP29.
Llegamos al día de descanso en Bakú. Es el momento de hacer un balance rápido de la primera semana de la COP29.
El lunes empieza la fase de negociación clave, que permitirá llegar o no a los acuerdos necesarios para avanzar en el desarrollo del Acuerdo de París. Las declaraciones que se han realizado a lo largo de la semana han sido duras. El secretario ejecutivo de la CMNUCC, Simon Stiell, apeló a la necesidad de que la cumbre del clima sea el espacio multilateral para abordar “una crisis climática desbocada”. Mientras que el secretario general de NN.UU., António Guterres, expuso que “tenemos un masterclass de destrucción climática en el año más caluroso hasta la fecha”. Y la ciencia, por su parte, ha lanzado mensajes claros. Por ejemplo, la directora ejecutiva de la Organización Mundial de la Meteorología emitió un nuevo SOS, confirmando que 2024 será el más caluroso de los 10 últimos.
La COP29 viene marcada por un contexto geopolítico complejo que influye en el tono y en el avance de las negociaciones. Una tregua firmada por 132 países, las tensiones entre el país anfitrión y Francia o los bloques entre países están dificultando la respuesta global que requiere frenar el cambio climático. A esto se suma la alargada sombra del presidente electo de EE.UU. y su promesa de abandonar el Acuerdo de París. Y la retirada de la delegación argentina de las negociaciones antes de finalizar la primera semana, dejando en la cumbre a varios invitados que asistían como parte de esta.
Esta cumbre, a diferencia de la anterior celebrada en Dubái, se perfila como una cita técnica, de transición, ante la cita de Brasil. Y centrada en una cuestión siempre compleja como es la financiación. El año pasado, el debate estaba en la decisión sobre el phase down o el phase out (la eliminación progresiva o total de los combustibles fósiles) para, definitivamente, en el Global Stocktake (GST) incluir la opción menos ambiciosa.
En una rueda de prensa celebrada esta manaña en la COP29, el secretario ejecutivo de la CMNUCC ha considerado “de importancia crítica” que el G20, que se reunirá el lunes y el martes en Río de Janeiro, acuerde conjuntamente avanzar para poder alcanzar un objetivo de financiación climática.
“Aquí en Bakú, los negociadores están trabajando día y noche en un nuevo objetivo”, ha dicho, para considerar que son necesarias acciones tanto dentro como fuera de la COP. Stiell ha detallado las “señales globales absolutamente claras” que debe emitir: que haya más financiación en forma de subvenciones y financiación concesional, poniendo la máxima prioridad en la reforma de los bancos multilaterales de desarrollo y en el alivio de la deuda de los países en desarrollo.
“Los líderes del G20 deben dejar claro y en voz alta que la cooperación internacional sigue siendo la mejor y única oportunidad que tiene la humanidad para sobrevivir al calentamiento global. No hay otra manera", ha afirmado. En la COP, la presidencia ha subrayado que el objetivo es alcanzar el objetivo de financiación climática (NCQG), para lo que ha reclamado a los países “que se focalicen en las negociaciones”, que por el momento avanzan de forma “lenta”, y muestren “flexibilidad”.
En esta ocasión, la nueva meta colectiva y cuantificada de financiamiento climático (NCQG) para los países en desarrollo, que debe sustituir la meta existente de 100 mil millones de dólares anuales para 2020, es el eje sobre el que gira la cumbre. La COP29 se ha llenado de cifras, hablando de billones de dólares (trillones en inglés), ya que la discusión pivota:
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En el quantum, es decir, establecer un objetivo ambicioso, y poner una cifra ajustada a las necesidades reales de los países en desarrollo para enfrentar la crisis climática.
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En la manera de facilitar los fondos, a través de instrumentos de financiación públicos y de sistemas privados.
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En determinar qué países deben ser contribuyentes en el nuevo objetivo.
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En el destino de los fondos, con la posibilidad de incluir las pérdidas y los daños, además de la mitigación y la adaptación.
Las negociaciones avanzan a un ritmo lento, sobre todo si lo contrastamos con la sensación de urgencia que se percibe en las declaraciones realizadas sobre la crisis climática actual. Se percibe cierta frustración sobre la velocidad de los avances. Aunque, como reconoció el secretario ejecutivo de la CMNUCC, sin el modelo definido por las cumbres del clima y sus logros “la humanidad estaría camino hacia un aumento de cinco grados en la temperatura global”. En este momento, estamos camino de un aumento de 2,7 ºC cuando el Acuerdo de París marca como límite de aumento de temperatura a finales de siglo el 1,5 ºC.
Se ha remitido de nuevo una carta abierta sobre la reforma de la COP, que se publicó en 2023 tras la COP27, a todos los Estados partes de la CMNUCC, a su secretario ejecutivo y al secretario general de NN.UU. Los firmantes, entre los que destacan la exsecretaria ejecutiva de la CMNUCC (Cristiana Figueres) o el exsecretario general de NN.UU. (Ban Ki-moon), piden la reforma del modelo de desarrollo de las cumbres del clima para facilitar la toma de decisiones rápidas (ver carta en el sigueinte enlace).
Por los pasillos se escucha que, además de criticar el proceso de debería haber esperado una propuesta de modificación. Sobre todo teniendo en cuenta la experiencia de los firmantes de la carta.
La agenda de la Presidencia (ver enlace) tampoco está alcanzando la velocidad esperada. Se había anunciado una batería de 14 iniciativas y se está avanzando en su desarrollo, aunque falta claridad sobre los firmantes y medios de implementación de las hasta ahora presentadas. Ya hay una, el Fondo de Acción Climática (CFAF), que se ha quedado en el camino.
Sin embargo, existe también esperanza. Esta semana se ha desarrollado una extensa actividad, con decenas de eventos solo en la agenda oficial de la cumbre. A los que hay que añadir la propia de los más de 150 pabellones de países, organismos multilaterales y organizaciones internacionales (solo en el pabellón de España se van a desarrollar más de 40 eventos, en los que van a participar más de 100 ponentes). Por su parte, el despliegue de actividades de los UN Climate Change High-Level Champions también ha sido intenso. Y en la mayoría de los casos se ha abordado la manera de avanzar en el desarrollo de la acción climática global.
El lunes empieza el momento crítico, en la que la ronda ministerial deberá promover la ambición y los acuerdos ambiciosos de la COP29. Los necesitamos.
Un caso concreto: El Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles.
En un año en que las emisiones de los combustibles fósiles alcanzarán un nuevo récord, con un aumento del 0,8% respecto al año anterior, han aumentado los apoyos al Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, con 120 administraciones públicas, entre Estados y gobiernos locales, 608 organizaciones y 25 bancos, según ha señalado Susana Muhamad, ministra de medio ambiente de Colombia, que lidera la iniciativa, presentada por primera vez en la COP28.
Fuente: Momentos previos a la rueda de prensa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles. Equipo AmbiciónCOP.
Muhamad, que ha comparecido junto a los representantes de las islas del Pacífico y la directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la Emergencia climática de la Organización Mundial de la Salud, María Neira, ha destacado la necesidad urgente de un plan global para eliminar progresivamente los combustibles fósiles, y una financiación adecuada para los países en desarrollo que necesitan apoyo en su transición a una economía descarbonizada.
Neira ha advertido sobre el impacto devastador de la crisis climática en la salud, con niveles de contaminación que superan de forma alarmante las recomendaciones de seguridad y causan muertes prematuras en todo el mundo. Son diversas las voces que se muestran precisamente favorables a hacer pagar a quien contamina.
Fuente: Palabras de directora del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la Emergencia climática de la OMS. Equipo AmbiciónCOP.
La secretaria Nacional de Cambio Climático de Brasil, Ana Toni, ha abogado por crear impuestos de solidaridad de aplicación en todo el mundo para financiar la acción climática, incluyendo los combustibles fósiles y una tasa a los superricos.
Al igual que Stiell, se espera que el G20 se decida por cuáles de estas nuevas fuentes de financiamiento pueden ser efectivas a nivel global, mediante una regulación uniforme, se daría de esta forma un mensaje y una certeza regulatoria a las empresas, animándolas a alcanzar la neutralidad de carbono y cumplir con el Acuerdo de París.
Protesta en silencio.
Observadores y activistas han protagonizado una protesta en la COP29 para expresar su preocupación frente a la marcha de las negociaciones y trasladar sus exigencias a los negociadores de los países que trabajan en lo que será el acuerdo final de la COP29.
No ha sido una manifestación bulliciosa. Debido a las normas impuestas por la organización, la protesta se ha realizado de forma silenciosa sin libertad para experar consignas, las centenares de personas concentradas han utilizado murmullos, chasquidos de dedos y pancartas. La manifestación ha ocupado la entrada del plenario de la cumbre antes del comienzo de la sesión. Ha podido ser una premonición, pero el plenario se ha retrasado y los delegados no han tenido que acudir a la sala a través de un pasillo de personas pidiendo más acción climática.
Fuente: Manifestantes en la sede de la COP29. Equipo AmbiciónCOP.
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