En la lucha contra el cambio climático hay que movilizar a toda la sociedad civil. Para ello es esencial la formación, la educación ambiental y la concienciación de la ciudadanía, el acceso a la información y su participación. El empoderamiento de la sociedad civil permite su movilización, aumentar la ambición en la acción climática y encontrar nuevas soluciones al margen de los intereses económicos y geopolíticos.

ambicionCOP COP27 ACE

En el Día de la Acción para el Empoderamiento Climático (ACE) y la Sociedad Civil, la COP27 ha mostrado ejemplos de iniciativas y soluciones en la lucha de la sociedad civil y en especial los jóvenes contra el cambio climático en todos los continentes, y ha analizado también cuáles son las dificultades para que se desarrolle con todo su potencial.

El Comité de París sobre el Fomento de la Capacidad (PCCB) actúa para que los países en desarrollo pueden aumentar su capacitación para desarrollar por sí solos la acción climática. En este sentido, junto con la iniciativa ACE, pone el foco sobre el colectivo de jóvenes del continente, que son los principales agentes del cambio y “los líderes del mañana”. Aún más cuando “África es el continente más joven del mundo y también el que va a sufrir más los efectos del cambio climático”, tal y como se ha indicado.

El trabajo se centra en trabajar con la juventud en las comunidades locales para su aprendizaje sobre la transición energética. Sobre ello se han mostrado múltiples experiencias, entre ellas, la convocatoria de premios RES4Africa que identifican a jóvenes africanos emprendedores que llevan a cabo iniciativas para avanzar en la transición energética, con el fin de empoderarlos y  “acelerar soluciones frente a la crisis climática”.

Los ganadores han sido Divin Kouebatouka, del Congo, que impulsa Mvutu, una plataforma tecnológica que brinda servicios agrícolas integrales a los agricultores optimizando las operaciones y rebajando la huella de carbono; Grace Nanteza, de Uganda, que ante la dificultad de acceso a la electricidad de sus comunidades, ha diseñado un dispositivo que monitoriza la optimización del uso de la energía en los aparatos domésticos; y Chiemela Anosike, de Nigeria, de Solaria, una empresa que permite a poblaciones incomunicadas ser autosuficientes energéticamente sin gastar dinero en infraestructura.

 “Es muy importante involucrar a los jóvenes, darles habilidades de negociación, llevar sus ideas frescas para su aplicación”, ha explicado Roberta Ianna, miembro de CliMate, la iniciativa de innovación climática de la UE que trabaja para acelerar la transición hacia un mundo sin carbono. Además de aportar ideas, el trabajo del PCCB se centra en que puedan implementarse: “Damos voz a los jóvenes ofreciéndoles una plataforma oficial con la que tengan conexión con los líderes políticos y hablar al mismo nivel, de lo contrario es muy difícil que puedan hacerlo”, ha explicado Zirui Yao, del PCCB. “Los jóvenes no están contentos con lo que los líderes están haciendo. Los gobernantes deben escuchar a los jóvenes para afrontar este enorme reto”.