Ofrecer mejores oportunidades y condiciones de vida para unos 2.000 millones de personas vulnerables al clima que viven en asentamientos informales es el objetivo de la campaña Roof over our heads (ROOH). En la mayoría de ocasiones, en estos barrios marginales en las ciudades viven mujeres que se encargan de criar solas a sus hijos, en unas viviendas precarias sin acceso a agua corriente.

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Si bien las ciudades han hecho avances hacia mejores condiciones de vida y una reduccion de la huella de carbono, los asentamientos informales han empeorado su situación, aumentando la desigualdad, algo que irá a más por el creciente impacto del cambio climático. Las familias con pocos recursos que viven en ellos, mayoritariamente formadas por mujeres que cuidan solas de sus hijos, entran en el círculo de la vulnerabilidad, ya que las niñas y niños que crecen allí no tienen acceso a la salud ni a la educación, no tendrán oportunidades, y su situación de perpetua.  

El objetivo de la campaña es que, a través de un mejor diseño, construcción y acceso a la financiación, 1.000 millones de personas para 2030 puedan vivir en 2030 en viviendas dignas, seguras, asequibles y resilientes y en entornos más dignos. La iniciativa la impulsan The Society for Promotion of Area Resource Centers (SPARC), SDI, Global Resilience Partnership y varias organizaciones de apoyo, y se integra en los proyectos de Race to Resilience que impulsan los High Level Champions de la ONU para aumentar la resiliencia de las zonas más vulnerables ante el cambio climático.

La iniciativa busca unir esfuerzos mediante la implementación de soluciones que responden a las necesidades detectadas en cada uno de los asentamientos, movilizando grandes volúmenes de recursos hacia pequeños proyectos. Se trata de una actuación “desde la base”, ha destacado el High Level Champion Nigel Topping.

La iniciativa contempla recoger información sobre el número y la localización de estos asentamientos y las viviendas que hay en ellos, para mapear la situación, diseñar las mejores soluciones e implementarlas. En estos momentos, el trabajo se centra en este proceso de mapeo y diseño. Ya se ha empezado con laboratorios de proyectos comunitarios en India.

Algunos ejemplos de actuaciones concretas y locales ya realizadas por las entidades que integran la iniciativa y que sirven de modelo son la construcción de una escuela en Malawi; de 50 casas en Kenya; la formación a familias en Colombia para mejorar la construcción de sus viviendas con cemento; así como otras actuaciones que se han detallado y que se han realizado en Filipinas e Indonesia.

“Las principales consecuencias del impacto del cambio climático van a ser sociales”, han afirmado los impulsores de la iniciativa. “La gente dice que a veces las comunidades simplemente se quejan y lloran. Nuestro trabajo se trata de empoderar a las familias. Al final, la verdad es que podemos hacer mucho más con menos”, ha afirmado la expresidenta de Irlanda Mary Robinson, una de las impulsoras de la campaña. La advertencia de los impulsores de la iniciativa ha sido clara: “Si no cuidamos a los más vulnerables, también los que hoy no somos vulnerables nos convertiremos en los más vulnerables”.