La acción climática internacional bajo nuevas reglas del juego
La COP30 de Belém cerró un ciclo político clave: diez años después del Acuerdo de París, la comunidad internacional volvió a reunirse para evaluar hasta dónde hemos llegado y qué falta para mantener vivo el objetivo de 1,5 °C. Pero, como se puso de manifiesto en el briefing interactivo organizado por AmbiciónCOP, el verdadero reto comienza ahora: transformar compromisos en acción real, en un contexto geopolítico cada vez más complejo y fragmentado.
Bajo el título «La acción climática internacional bajo nuevas reglas del juego. ¿Cómo mantener la ambición en la implementación en 2026?», el encuentro reunió a personas expertas del ámbito jurídico, de la incidencia política y del sector empresarial para analizar los resultados de la COP30 y, sobre todo, para identificar qué debe de ocurrir en 2026 de cara a la COP31 en Turquía.
Un multilateralismo en tensión y un derecho ambiental bajo presión
El abogado especializado en derecho ambiental César Ipenza abrió el encuentro con una lectura clara del contexto internacional actual. Su intervención dibujó un escenario marcado por el debilitamiento del multilateralismo clásico, el auge de los nacionalismos y una creciente competencia por el control de recursos naturales estratégicos —desde los combustibles fósiles hasta las tierras raras—, con ejemplos tan gráficos como Groenlandia o la Amazonía.
Ipenza señaló que los valores que durante décadas fueron consensos básicos del derecho ambiental internacional —como la toma de decisiones basada en la ciencia o el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas— están siendo politizados y cuestionados. A ello se suma un contexto de desinformación, tanto “desde arriba”, con líderes nacionales difundiendo mensajes falsos, como “desde abajo”, en un ecosistema digital donde la desinformación se amplifica con facilidad.
Lejos de hablar de un colapso total, el ponente describió una reconfiguración profunda de la gobernanza global hacia un modelo más plurilateral: menos grandes acuerdos universales y más coaliciones flexibles de países con intereses comunes. Un multilateralismo “herido”, pero todavía operativo en ámbitos técnicos y económicos, donde la cooperación se mantiene por pura necesidad.
COP30: avances, límites y una sensación agridulce
Desde AmbiciónCOP, se presentó un análisis transversal de los resultados de la COP30. La lectura fue clara: la cumbre dejó avances relevantes, pero también una sensación agridulce propia de un proceso de negociación largo, lento y condicionado por tensiones geopolíticas externas.
Frente a los límites del marco formal de negociación, se destacó la importancia creciente de los espacios paralelos, como las declaraciones conjuntas de países y coaliciones, que están marcando el rumbo político y enviando señales claras sobre hacia dónde quieren avanzar los Estados, incluso cuando los acuerdos multilaterales avanzan con dificultad.
Combustibles fósiles: del “qué” al “cómo”
Uno de los ejes centrales del briefing fue el debate sobre los combustibles fósiles, abordado por Ester Galende, responsable de campaña e incidencia del Tratado de No Proliferación de los Combustibles Fósiles en España.
Galende recordó cómo, desde el Acuerdo de París, el objetivo del 1,5 °C convivió durante años con una ausencia explícita de referencias a los combustibles fósiles, a pesar de ser la principal causa del cambio climático. En este contexto, destacó el proceso impulsado en 2025 y 2026 para agrupar a los países dispuestos a avanzar sin perder más tiempo, asumiendo de facto una lógica plurilateral.
La mirada se traslada ahora a la Conferencia de Santa Marta, prevista para abril de 2026, donde el foco estará menos en el “qué” —ya acordado: salir de los combustibles fósiles— y más en el “cómo”: abordando los impactos sociales, económicos y políticos de una transición que debe ser justa y no dejar a nadie atrás. Un proceso que, como subrayó, está ganando fuerza y tracción internacional.
Empresas, competitividad y ejecución: cerrar la brecha
La visión del sector empresarial llegó de la mano de Carmen Navarro, gerente del Grupo Español para el Crecimiento Verde. Su intervención puso el acento en la evolución del papel de las empresas en el marco climático internacional y en los vínculos cada vez más claros entre competitividad, estrategia corporativa y descarbonización.
Navarro insistió en que muchas de las soluciones ya existen, pero el gran reto sigue siendo escalarlas. Persisten brechas entre compromiso y ejecución, derivadas de la falta de alineación entre marcos regulatorios y de señales económicas suficientemente claras. En este sentido, destacó la importancia de seguir construyendo una narrativa económica sólida de la acción climática, que ponga en valor las oportunidades que surgen de la transición.
De los compromisos a la acción
El briefing dejó un mensaje compartido: la COP no termina cuando cae el martillo. Comienza entonces un periodo decisivo en el que gobiernos, empresas, ciudades, organizaciones y ciudadanía deben convertir lo acordado en políticas, inversiones y cambios reales.
En un mundo cada vez más multipolar y fragmentado, mantener la ambición climática en la implementación será uno de los grandes desafíos de 2026. Y para ello, herramientas como la base de datos de compromisos de AmbiciónCOP resultan clave para seguir, analizar y exigir coherencia entre lo que los Estados dicen y lo que finalmente hacen.
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